Nota de prensa
Madrid, 7 de julio de 2026
Un informe de expertos publicado por el Parlamento Europeo pone en valor la certificación MSC de la sardina ibérica.
Un nuevo estudio encargado por la Comisión de Pesca (PECH) del Parlamento Europeo analiza cómo España, Portugal y Francia cooperan para gestionar sus poblaciones de peces compartidas. Entre los factores que han impulsado esa colaboración, el informe destaca de forma expresa la certificación MSC como un incentivo de mercado que ha ayudado a alinear a administraciones, científicos y sector pesquero en torno a la sostenibilidad.
Un análisis independiente para el Parlamento Europeo
El documento, titulado Cross-border cooperation in fisheries management: Best practices from the Western Waters (PE 776.013), se publicó en junio de 2026 y da soporte al taller de la Comisión PECH previsto para el 15 de julio de 2026. Lo firman Cristina Pita, Xochitl Elias Ilosvay, Priscila Silva y Mónica Mandado, investigadoras del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC) de Vigo.
El estudio examina cómo se gestionan las poblaciones transfronterizas de las Aguas Occidentales a través de dos casos que los autores identifican como ejemplos de buenas prácticas: la cooperación entre Portugal y España para la sardina ibérica (Sardina pilchardus) y la cooperación entre España y Francia para la anchoa del Golfo de Vizcaya (Engraulis encrasicolus).
La sardina ibérica: una certificación conjunta pionera
El caso de la sardina ibérica ilustra un recorrido de más de una década hacia la recuperación del stock, con planes de gestión plurianuales sucesivos, reglas de control de capturas (HCR), vedas estacionales y una colaboración científica continua entre los institutos de España (IEO) y Portugal (IPMA).
En 2025, las flotas de cerco de ambos países lograron de forma conjunta la certificación MSC de la sardina ibérica de la costa atlántica. El informe lo describe como un hito en la colaboración transfronteriza, ya que es la primera vez que flotas de los dos países obtienen una certificación conjunta. La certificación tiene una vigencia de cinco años, hasta 2030, y abarca:
• 317 embarcaciones de cerco (132 portuguesas y 185 españolas)
• 15 organizaciones de productores (OP)
• 3 asociaciones industriales portuguesas de procesado y distribución
Según los autores, este logro refleja una década de esfuerzos de toda la cadena de valor, desde la flota hasta procesadores y distribuidores.
La anchoa del Golfo de Vizcaya: la primera de Europa
El segundo caso muestra cómo la gestión de la anchoa evolucionó desde un límite de capturas precautorio hacia un marco científico que vincula las capturas a las estimaciones de biomasa reproductora. Tras el colapso del stock en 2005 y una moratoria posterior, se desarrolló un plan de gestión a largo plazo bajo la Política Pesquera Común, complementado por la cooperación bilateral entre España y Francia a través del Acuerdo de Getaria, renovado en 2025.
En este contexto, la pesquería de cerco de anchoa del Cantábrico se convirtió en 2015 en la primera pesquería de anchoa de Europa en obtener la certificación MSC, y logró su recertificación en 2020.
Los incentivos de mercado, una palanca reconocida
Más allá de los dos casos, el informe identifica una conclusión que interpela directamente al papel de la certificación. Entre sus hallazgos clave, los autores señalan que los incentivos de mercado pueden reforzar la gestión cooperativa, y citan expresamente la certificación MSC de la sardina ibérica como ejemplo de un mecanismo que ha estimulado la colaboración entre administraciones, científicos y sector pesquero, apoyando los esfuerzos de recuperación de las poblaciones y la aplicación de medidas de gestión sostenible.
El estudio va más allá y describe la certificación MSC como un incentivo relevante para la cooperación entre gobiernos desde las primeras fases del proceso, tanto en el caso de la sardina como en el de la anchoa. Es un reconocimiento significativo: no procede de la propia certificadora, sino de un análisis científico independiente elaborado para una institución europea.
Una gobernanza multinivel para poblaciones compartidas
El informe subraya que la gestión eficaz de las poblaciones compartidas depende de la combinación de varios elementos: marcos de cooperación formalizados, asesoramiento científico sólido (canalizado a través del ICES), participación activa de las partes interesadas mediante los Consejos Consultivos, y un apoyo institucional estable. La certificación se integra en ese ecosistema como una herramienta que traduce la exigencia de sostenibilidad en incentivos concretos para la flota y la industria.
Para MSC, este estudio confirma una idea central de su modelo: la certificación no funciona de forma aislada, sino como parte de un sistema en el que la ciencia, la gestión pesquera y el mercado se refuerzan mutuamente. Que el Parlamento Europeo lo recoja entre las buenas prácticas de las Aguas Occidentales refuerza el valor de una pesca certificada y bien gestionada para el futuro de las poblaciones que compartimos con nuestros vecinos.
El estudio completo está disponible en el Think Tank del Parlamento Europeo (PE 776.013, junio de 2026).
Nota para editores
Marine Stewardship Council (MSC) es una organización internacional sin ánimo de lucro con sede en Londres y oficina en España que establece estándares mundialmente reconocidos en materia de pesca sostenible y cadena de custodia de productos pesqueros. Las pesquerías certificadas en su programa representan en torno al 19% de la captura marina mundial. Más información en msc.org y en sus redes sociales.